viernes, 28 de agosto de 2015

Boca 2 - Godoy Cruz 0: Carlos Tevez como bandera; Una victoria para dar inicio al sprint final



Luego de conseguir una victoria contra Guaraní Antonio Franco e instalarse en los Cuartos de Final de la Copa Argentina, Boca necesitaba sacar los tres puntos ante Godoy Cruz como local para no perderle la pisada a un San Lorenzo que logró superar un mal comienzo de torneo y hace tiempo comparte la punta con el equipo de Arruabarrena. No lo iba a tener fácil ante un rival que bajo la dirección de Gabriel Heinze - quien aún debe un año del curso de entrenador profesional, bienvenidos a la Argentina- había mostrado muchas mejoras en algunos aspectos básicos del juego, tal como la dinámica y la agresividad en toda la cancha.

El Vasco paró su ya cada vez más habitual 4-3-1-2: Sara; Peruzzi, Rolín, Cata Díaz, Colazo; Meli, Erbes, Gago; Carlitos Tevez; Palacios y Calleri. La idea es la de siempre, presionar alto, jugar por abajo y buscar transiciones veloces al ataque, pero con los cambios obligatorios tras la llegada de Tevez. El equipo termina jugando con un 4-2-2-2, donde Erbes y Meli se encargan de la recuperación y la salida, y Tevez y Gago de la creación en 3/4 de cancha. Heinze formó a su equipo con un 4-4-2 bastante clásico: Rey; Ceballos, Burgos, Galeano, Zárate; Zuqui, Silva, Giménez, Angileri; Garro y Fernández.


La primera mitad comenzó con una falta a Palacios cerca del área tras un grosero error de los centrales. Tevez remató a colocar y el arquero respondió bien yendo sobre el segundo palo sin dar rebote. Los mendocinos no perdieron tiempo y volvieron a salir muy mal, Meli aprovechó un buen pase de Calleri y centró atrás para Tevez. Burgos pudo cortar justo antes de que el delantero de Boca pudiese definir.

Boca llegaba con mucha velocidad y volumen, avasallando a un contrincante que había comenzado con el pie izquierdo. Peruzzi se mostró muy activo, sirviendo como salida y como exterior en ataque por su banda. Los dirigidos por Heinze trataron de trabar el partido en el medio para alejar las acciones de los dominios de su portero. Boca tenía sus ideas bien claras: presión alta con tres hombres sobre la salida del rival para complicarlo y forzarlo a jugar al pelotazo.

Erbes se lucía una vez más en su labor como mediocentro clásico, permitiendo que los laterales jugasen como volantes la mayor parte del tiempo. Otro que mostraba todas sus cualidades era, como siempre, Carlitos Tevez: movedizo, recibiendo patadas al por mayor, liderando al equipo y mostrándose por todos lados para iniciar todas las jugadas. Erbes era el patrón del medio y Gago y Meli se turnaban para ayudarlo en la marca, una que funcionaba a la perfección pues Boca recuperaba la pelota con excesiva velocidad y simpleza.

Gody Cruz no lograba hacerse del balón merced de sus limitaciones y de la buena labor del rival. Angileri abrió la tarde para el visitante con un desborde a pura potencia que Rolín cortó con mucho oficio. Pero su defensa seguía dudando: pelotazo cruzado, mala salida, Calleri aprovechó y ganó para luego rematar mordido a las manos de Rey. Sorpresivamente, la primera situación de verdadero riesgo fue para Godoy Cruz: a los 14' Sara logró recomponerse tras un amago de centro en un tiro libre frontal, pero su rebote hacia el costado terminó en un centro que Burgos peinó en el área chica. La pelota salió rozando el palo, como pidiendo permiso para no silenciar a la Bombonera.


Boca se pudo recuperar tras un breve tambaleo y volvió a acorralar a Godoy Cruz, ahora con más voluntad y empuje que fútbol. Aprovechando la mala tarde de la línea defensiva rival, sacando provecho en cada pelota parada. Angileri era el hombre a seguir en el equipo de Heinze: otro gran desborde, centro atrás que deja pasar Garro y Zuqui dispara de frente a Sara, El Cata Díaz logró desviar la trayectoria de la pelota con una barrida fenomenal, mientras a Arruabarrena se le dibujaba una mueca de disgusto en la cara.

Ya en 21' el partido era mucho más parejo, con Godoy Cruz rompiendo constantemente por la izquierda. El local volvió a salvarse gracias al Cata Díaz: taco para Angileri, centro atrás que Garro recibió, toque con Fernández y remate a colocar que el central despejó con la cabeza casi en la línea. Poco podía hacer Sara, que le agradeció a su compañero su muy buena lectura de la jugada. Boca respondió con un gran cambio de frente de Tevez tras juntar a varios marcadores, Meli recorrió la banda y dejó a Calleri ante el arco pero su frentazo se fue apenas por arriba del travesaño.

El trámite era muy diferente al de los primeros minutos, con los dos equipos intercambiando ataques sin parar. Yendo por abajo, con prolijidad y vértigo, tratando de hacerse anchos en todo momento. Tevez sacó ventaja ante la duda de su marcador, se armó el espacio y sacó un muy buen tiro que Rey pudo tapar. Palacios llegó en posición para definir pero fue movido por uno de los defensores y Gago no logró encontrar el arco que ya estaba demasiado cubierto.

Angileri volvió a ganar por su costado y sacó un remate sorpresa que Sara pudo controlar, no sin dar un rebote demasiado largo. Para su fortuna, la jugada quedó anulada por offside de Fernández. El ex Atlético de Rafaela se reivindicó con una muy buena salida ente el nueve rival, que no logró rematar luego de que se la bajasen muy bien dentro del área. Los de Heinze lograron neutralizar a Tevez y a Gago por varios minutos, dejando a Boca huérfano de juego. El marcaje a hombre también se mostró como algo positivo, pues el local no logró romper líneas durante este tramo.


El problema seguía siendo que Tevez marcado y todo, generaba infracciones cercanas al área. Los volantes mendocinos se cargaron de amarillas de tanto pegar y en una de tantas faltas llegó el alivio para Boca: gran ejecución de Tevez a la cabeza de Meli y un 1-0 que hizo estallar la Bombonera. Pero esto no era el final de nada: en la jugada siguiente Fernández lo tuvo tras un rebote desde un córner y su remate dentro del área chica salió pegado al palo.

A esta altura, Tevez estaba haciendo otro unipersonal maravilloso: corriendo todas, retrasándose para recibir la pelota ante la incapacidad de sus compañeros para dársela larga, defendiendo en cada jugada, asistiendo a los delanteros, dando indicaciones dentro de la cancha...Mientras tanto, Godoy Cruz seguía abierto, buscando un empate que no estaba tan lejos. Se exponía a que Boca lo liquidase de contragolpe, pero a ojos de quien les escribe, ese es uno de los riesgos más sanos que se pueden asumir en un partido de fútbol.

El local estaba instalado en 3/4 de cancha, buscando terminar con el pleito para poder pensar en lo que se viene. Calleri recibió de Gago tras una pifia de uno de los centrales pero fue cubierto con precisión cuando se cerraba el telón del primer acto. Tevez no paraba de generar peligro y de ser blanco de patadas en exceso fuertes, que nunca jamás lo amedrentaron - ni ayer, ni hoy ni mañana-. La acción final fue un centro picante al corazón del área que Rey salvó con un manotazo ante la llegada del Cata Díaz. Boca terminaba esta primera mitad con el dominio y una ventaja que probaría ser decisiva.


Los segundos 45' iniciaron con Godoy Cruz al ataque para emparejar las acciones. Fernández fue su punta de lanza y en apenas dos minutos el partido se tornó intenso una vez más. Tevez seguía demostrando un despliegue impresionante, peleando todas las pelotas y generando faltas muy peligrosas cerca del área. La primera fue en una posición ideal, pero su remate se estrelló en la barrera. Lo mendocinos pasaron varios minutos acorralados contra Rey gracias a una salida que siguió siendo tan mala como en toda la tarde.

Gago aprovechó un rebote tras un tiro libre fallido del Cata, entró al área y fue cruzado cuando estaba por disparar. En la jugada siguiente, Calleri aguantó y tocó con Palacios, que llegó al fondo y le puso una gran asistencia a Tevez en el primer palo. El Apache llegó muy exigido y con dos hombres encima, por lo que no pudo conectar. El dominio de Boca era bastante claro, llegando por las bandas siempre y asediando a un rival que aguantaba contra las cuerdas.

Colazo ejecutó muy bien un tiro libre frente al arco, pero el disparo careció de potencia y quedó en manos de un atento Rey. Lodeiro tomó el lugar de Palacios en el primer cambio de la tarde, quedando Tevez como delantero por la derecha y el uruguayo como armador de juego al lado de Gago. Carlitos se lanzó con la pelota al pie, esperó a que Meli llegase al área y lo habilitó para definir el partido. El volante no logró controlar el esférico y la defensa de Godoy Cruz respiró aliviada.

Cuando parecía que todo se iba a complicar de nuevo, Erbes entró al área con la pelota al pie y fue derribado infantilmente por Jerez Silva. Un penal muy claro que fue convertido en gol por Carlos Tevez, con un disparo cruzado exquisito e inatajable. El 2-0 parecía demasiado abultado, es cierto, pero estaba basado en una gran eficacia, la idea de atacar sin parar y un Tevez en un estado físico y futbolístico impresionante.


Los mendocinos buscaron ganar metros en una segunda mitad demasiado aburrida, pero entre los centrales y Sara se encargaron de anular los pelotazos cruzados que buscaban a Fernández. Tobio entró por Rolín, en una variante extraña pues el ex Catania no estaba pasando por demasiados sobresaltos. El equipo de Heinze buscaba con la pelota al ras del piso y buenas sociedades, pero llegaba hasta 3/4 de cancha y se nublaba por completo. A su delantero punta no le llegó ni una pelota, todo quedó en manos de un muy tranquilo Sara.

El partido había entrado hace tiempo en una meseta, no pasaba casi nada ya cerca de los 30'. Angileri probó de lejos pero su intento se fue demasiado alto. Boca controlaba la pelota y dosificaba el aire, sin por ello dejar de atacar. Tevez seguía corriendo como si no hubiesen pasado más de 10' de juego, en una labor perfecta en lo individual y en lo táctico. Calleri le dejó su lugar a Chávez a poco más de cinco minutos para que se termine el partido.

Fernández envió un tiro libre en muy buena posición a las nubes, como para confirmar que lo único que le había salido bien en una tarde oscura fue protestar en todas las jugadas. Los dirigidos por Arruabarrena cerraron el partido tocando y atacando, buscando un tercer gol que decorase más el resultado.


El triunfo le permite a Boca continuar en la punta del campeonato junto a San Lorenzo e ingresar en el momento más complicado del torneo con buenas sensaciones. La seguidilla Gimnasia de La Plata-San Lorenzo-River Plate promete ser intensa y angustiante al mismo tiempo, pero Arruabarrena y los jugadores están confiados en poder superarla con éxito y así alzarse con un campeonato de una buena vez. La gestión del Vasco no ha sido mala, pero se ha visto manchada por completo tras la fatídica noche del Panadero y el papelón que armaron los barras, los socios, los dirigentes, los hinchas y él y su cuerpo técnico. Esa caída fue la resurrección de un River que venía flojo y con pocas chances de ganar algo y la muerte de un Boca que estaba confiado, ganando todo y con un récord total de 18 puntos sobre 18 posibles en la fase de grupos de esa Copa Libertadores. Lo dijo el mismo entrenador: para seguir después de Diciembre, es necesario un título. Los plazos se los ha puesto él, habrá que ver si lo cumple en caso de quedarse con las manos vacías. Los números le sonríen a Boca y la llegada de Tevez ha sido un impulso enorme que hasta maquilló rendimientos bastante flojos. Este partido contra Godoy Cruz es un claro ejemplo de esto: en los momentos donde faltó juego, cuando no caían las ideas, Carlitos se cargó al equipo al hombro y lo ganó casi en soledad. Además de jugador, Tevez ha pisado fuerte dentro del club: con un par de gritos corrigió varias falencias metodológicas de los entrenamientos, le puso los puntos a los referentes falopa - sobre todo a Orión- y cómplices de La 12 y le marcó la cancha a un Presidente por el que siente aprecio, pero que no por ello se va a agachar ante él. Habrá que esperar a que las últimas piezas terminen de encajar y rogar porque el Apache no sienta el esfuerzo tremendo que está haciendo, porque hasta el amor por la camiseta se paga en el físico pues hasta Tevez es humano (aunque a veces no lo parezca). Boca tiene mucho para ganar en estas semanas, pero también para perder. Es hora de que el equipo de la talla y terminé de consolidar la muy buena idea de juego, el proyecto, que trajo el entrenador el día que asumió tras la salida de Carlos Bianchi.




domingo, 16 de agosto de 2015

Athletic de Bilbao 4 - Barcelona 0: El placer de ver buen fútbol; Paliza a un Barça combinado pero con los vicios de siempre




Tras su incómodo triunfo contra el Sevilla por la Supercopa de Europa, en un partido donde durante el primer tiempo Suarez, Messi y el trío del medio salvó al resto del equipo y le dió una ventaja - luego dilapidada- de 3 goles, el Barcelona jugaba en San Mamés por el partido de ida de la Supercopa de España. Una repetición de la Final de la Copa del Rey pasada debido a que los Culés ganaron ambas competiciones. Debido a que el partido contra el Sevilla había sido hacía pocos días, Luis Enrique decidió parar una formación mixta, con varios de sus estandartes pero con un mediocampo y una defensa distintas a las que presentó en Tblisi, Georgia contra el equipo de Unai Emery. 
El Barcelona salió con su habitual 4-3-3 y varios cambios: Ter Stegen; Dani Alves, Bartra, Vermaelen, Adriano; Sergi Roberto, Mascherano, Rafinha; Messi, Suarez y Pedro. Un equipo completamente desequilibrado, con una defensa mal armada y sin roce, un volante central que hace tiempo no juega en esa posición en el club, dos volantes exteriores que prometen hace tiempo pero que no logran explotar, dos de los tres pesos pesados de arriba - Neymar afuera con paperas- y un delantero que está a punto de irse. El Athletic, de la mano del siempre genial Valverde, puso un esquema que inicia como un 4-4-2 y luego muta en un 4-2-3-1: Iraizoz; De Marcos, Balencziaga, Laporte, Etxeita; San José, Beñat, Eraso, Susaeta; Aduriz y Merino. 


Los primeros 45' vieron desde el comienzo al Barcelona con la pelota, tratando de ganar terreno moviéndola de un lado hacia el otro. El local nunca se desesperó, marcando en zona y de a poco comenzando a presionar alto. El trío de arriba del Barcelona se mostró activo en estos minutos, con buenas sociedades a un toque y mucha movilidad merced de que el Bilbao se mantenía cauto por el momento.

Roberto y Adriano comenzaron a tener más presencia en el mediocampo, pero de a poco el equipo de Valverde empezó a pisar fuerte en el círculo central. Beñat fue quien tiró la primera piedra, armando el dúo con San José que es el mediocentro clásico bien pegado a los centrales. En 10' el partido era flojo: muy picado en el medio y sin situaciones de riesgo de parte de ninguno de los dos protagonistas. 

Ter Stegen dió un primer aviso con una mala salida desde el fondo, bien anticipada por Aduriz y luego rematada por Eraso dentro del área y sin ángulo. A pesar de ello, el portero tuvo que exprimirse al máximo para cubrir el primer palo y mandarla al corner. San José lo tuvo dos veces en las jugadas que siguieron: primero fue anticipado oportunamente por Roberto y luego su cabezazo salió apenas alto. Tres malas salidas consecutivas del Barcelona habían sido la señal de largada para un Athletic que empezaba a comerse a su rival. Beñat era el armador, la punta de lanza en el medio, y San José y Eraso sus generales.

Y en el minuto 13', la locura: Iraizoz sacó de arco a arco, Ter Stegen anticipó de cabeza y la pelota le cayó a San José a 45 metros del arco. Control y una volea impresionante para clavarla por encima del arquero y poner un 1-0 que era completamente merecido a esa altura de las cosas. El Barça empezó a llegar solamente hasta 3/4 de cancha, sin poder abrir el juego por lo bien marcados que estaban sus laterales y lo mal que jugaban Roberto, Rafinha y Mascherano. Messi estaba ya desaparecido, tras un arranque intenso, algo lógico pues recién se sumó al equipo hace una semana y media y no tiene el ritmo óptimo. 


El Athletic no dejaba respirar al Barcelona, su trabajo de presión con cinco volantes y un delantero suelto era sensacional. La clave estaba en que atacaba al que recibía de espaldas, por lo que le impedía girar y lo obligaba a ir hacia atrás o a buscar un pelotazo largo. Beñat confirmó lo que ya todos veíamos: el amo y señor del mediocampo esta noche era él, tanto en ataque como en defensa. 

Aduriz se la bajó muy bien a De Marcos y este centró para Eraso. Ter Stegen logró llegar antes y salvar a los suyos del segundo gol. La réplica llegó con una jugada aislada y peligrosa: Rafinha llegó por la banda, buscó a Suarez y el uruguayo luego de ganar arriba no pudo rematar. Su centro de media vuelta sorprendió y forzó a San José a mandarla al tiro de esquina. 

Rafinha era el blanco del Bilbao, el eslabón más flojo de la cadena. Perdiendo todos los balones que recibía - y los que no, también-, destruido por los volantes del rival. Suarez era el mejor de los suyos, fajándose en todas y tratando de crear espacios con buenas diagonales, pero no le llegaba una sola pelota. Messi comenzó a bajar para tener contacto con la pelota, trató de ponerse el equipo al hombro, pero chocó contra todos los que se le pusieron enfrente, a veces pudiendo superar a alguno de forma ocasional. 

Eraso, Susaeta, Balenziaga, centro y Eraso no logró rematar una gran jugada a un toque del local en 36'. Muy fluido el equipo de Valverde, vertical al extremo y armando triángulos en velocidad. Rafinha y Roberto habían armado ya el sorteo por ver quien perdía más pelotas y ayudaban a que el Barcelona luciese insípido, lento, previsible y sin creatividad alguna para salir del embrollo. Lo del once alternativo no es excusa, son todos grandes jugadores, no hay demasiado que agregar a esto.

Messi la perdió tontamente a la salida de un tiro libre, Susaeta entró al área y Bartra lo cortó con mucho ímpetu, zafando del penal por milímetros. El mejor jugador del mundo terminó la primera mitad jugando al lado de Mascherano, evidencia de que las cosas no habían salido en absoluto bien. Pedro recortó desde la izquierda al centro y Suarez le arrastró la marca, y al extremo lo bajaron en el borde del área. Situación ideal para Messi, esté en el nivel que esté, que le pegó perfecto y forzó a Iraizoz a subirse a dos escaleras para bajar la pelota del ángulo. 


El segundo tiempo vio a los dos equipos buscando transiciones veloces al ataque, sin traslados excesivos. El Bilbao, a pesar de esto, no perdió la supremacía en el mediocampo con un Beñat que seguía intratable. Mientras tanto, Rafinha seguía perdiendo todas las pelotas y además pegaba mucho, concediendo un tiro libre cercano al área de Ter Stegen. Centro de Beñat, Aduriz ganó arriba y le quedó a San José que no le pudo entrar de lleno terminando la pelota fuera de la cancha. 

Pero el Barcelona es temible aún en un rendimiento bajo como el que se estaba viendo. Un contragolpe letal - tal vez lo mejor de esta versión de Luis Enrique- Pedro aprovechó un error de cálculo de Laporte en un pelotazo frontal, ingresó al área y definió perfecto. El balón dio en el travesaño milagrosamente, generándose así un acto de justicia divina pocas veces visto. El Bilbao quedó aturdido y el campeón lo aprovechó: corrida de Suarez, gran centro atrás para Messi y disparo de primera del astro para forzar a Iraizoz a una tapada que valía mantenerse en el partido. 

Iniesta ingresó de inmediato por Rafinha, buscando mayor contención en el medio y mejor circulación en el medio tras estas dos buenas jugadas hilvanadas. Pero a los 7', el Athletic lo definió: Roberto perdió su enésima pelota en el medio, Merino desbordó ante Dani Alves con gran velocidad y técnica y su centro/pase para Aduriz fue tan bueno que el delantero solo tuvo que cambiar la trayectoria del balón para dejar parado al portero. Un 2-0 que llegaba en un momento de dudas, pero que se ajustaba a lo que se veía en el campo de juego. 


Rakitic tomó el lugar de Roberto, pero la circulación no mejoró en absoluto. Ni que hablar del volumen y del peso ofensivo, que brillaron por su ausencia en todo el partido. Liviano el Barcelona, sin respuestas ante un Bilbao maravilloso que terminó de destrozarlo. Susaeta salió disparado y centró para Aduriz que perdió arriba, pero ante el pésimo cierre de Alves, aprovechó una asistencia de primera de Eraso y fusiló a Ter Stegen para poner un 3-0 aplastante en tan solo 63'. 

Los de Valverde seguían siendo una máquina de tocar, presionar en todos los sectores y atacar sin parar. Un enorme partido del local que forzaba al Barça a un milagro en el partido de vuelta. Pura dinámica e inteligencia para deshilachar a un contrincante que vió como todos sus vicios explotaron en su propia cara de una vez por todas tras una temporada de gracia. 

Lekue entró por un agotado Merino, uno de los motores de su equipo y razones por las que el partido tenía este marcador. A los pocos segundos, Dani Alves fue directo a golpear a un rival en un centro inofensivo y el árbitro sancionó el correspondiente penal. Aduriz tomó la pelota y la puso bien abajo, en la famosa "ratonera", donde Ter Stegen no pudo llegar a pesar de su buena estirada. El 4-0 era más que histórico, y estaba por fuera de cualquier fanático del Barcelona diciendo que lo "pueden dar vuelta" en el Camp Nou (algo que repitieron los jugadores y el entrenador, en un acto de egolatría pura, sin siquiera felicitar al Bilbao demostrando lo pésimos competidores que son). 

Sandro entró por un insulso Pedro, que más allá del remate en el travesaño no hizo mucho más. Gurpegui reemplazo a Eraso, que salió ovacionado por una hinchada feliz. El Bilbao siguió atacando hasta el final y en los minutos de cierre miró tranquilo como el Barcelona desesperado tiraba la pelota para adelante en vano. Bóveda tomó el puesto de Susaeta, otro que se retiró bañado en aplausos tras un enorme rendimiento, y el visitante dejó una imagen lamentable pegando patadas y buscando trifulcas para hacer expulsar a alguno de sus colegas. 


Queda claro que el Barcelona va a tener que hacer mucho para poder mantener vivo el sueño del "Sextete", con el que tanto vienen arremetiendo desde su triplete conseguido hace poco tiempo. La realidad es que ponga titulares, suplentes o un combinado, el equipo de Luis Enrique muestra siempre las mismas debilidades: una defensa endeble, poca presión alta, excesiva lateralización, dependencia total del tridente de arriba y un exceso en el uso de los pelotazos frontales y centros a la olla para ganar partidos - miren los de la temporada pasada contra el Villareal y el Valencia para entender mejor este punto-. Nadie dice que sea un mal equipo, pero el mito del estilo de juego y la Masia y demás cuestiones han quedado sepultados con la salida de Guardiola y la llegada de varios dirigentes que arruinaron un club con una filosofía alguna vez hermosa. Mucho para mejorar, como ya dijimos, y sabiendo que Neymar no va a poder estar y que Messi necesita un poco más de tiempo para agarrar ritmo de competencia. Luis Enrique fue un muy buen jugador y como entrenador ha mostrado algunas cosas positivas y demasiadas negativas. le costó mucho meterse en el grupo y se nota que tiene demasiados caprichos, que no son más que muros para esconder falencias ¿La más grave? El no saber formar un equipo de fútbol. Digamos, el ABC de cualquier director técnico ya sea en España o en Zambia. 

El Athletic de Bilbao demostró una vez más porqué siempre es un equipo presente en la discusión. Su trabajo táctico fue brillante, y en lo físico y lo futbolístico brilló como pocas veces se puede en un deporte tan cambiante y complejo como el fútbol. Valverde es un entrenador con experiencia y convicciones, y logró pasar por encima a un Barcelona que en cancha tenía a varios jugadores que hasta no mucho tiempo ganaban partidos arrastrando al resto de sus compañeros. Siempre es lindo ver cuando un equipo luchador y humilde le gana a una multinacional que se cree la dueña del mundo - porque no se engañen, el Barcelona hace tiempo que es igual o más grande que el Madrid en términos comerciales y de negociados- con las mejores armas. ¡Aupa Athletic! Suerte en el partido que se jugará en pocas horas en el Camp Nou. 

jueves, 13 de agosto de 2015

Chelsea 2 - Swansea City 2: El regreso del campeón no fue el esperado; El show fue de Shelvey, Montero y sus muchachos



Por la primera fecha de la Premier League 2015/16, el Chelsea abría la defensa de su título contra un rival siempre complicado. El equipo galés está decidido a dejar de ser uno de esos clubes que siempre despierta elogios por su estilo de juego, pero que no puede superar su propia irregularidad y termina en la mitad de la tabla. Las llegadas de Éder, Ayew y Michu apuntan hacia ese objetivo, pero el primer paso no era en absoluto simple: contra el actor dominante de la temporada pasada y en Stamford Bridge. Mourinho llegaba con algunos motivos para sonreír, pues a pesar de que venía de caer contra el Arsenal por la Community Shield, los suyos jugaron bien y dominaron sin problemas. El planteo del siempre lírico y fundamentalista Wenger fue la sorpresa - una formación más bien rocosa y rústica, hecha para destruir el mediocampo- pero a fin de cuentas significó una nueva C.S (la segunda consecutiva) para el club de Londres. El mercado de pases viene dejando resultados positivos para el Chelsea: salieron Cech, Filipe Luis, Drogba y Salah; llegaron jugadores con mayor proyección como Radamel Falcao, Traoré, Begovic, Cristian Cuevas, Nathan y Victor Moses. De cara a un año donde el gran objetivo es ganar la UEFA Champions League - una que le viene siendo esquiva a un especialista como Mourinho hace ya varios años-, la idea del entrenador es que los nuevos se vayan acoplando de a poco y sin apuro. Contar con la base entera del equipo campeón de la temporada pasada es una ventaja comparativa que los Blues tienen por sobre casi todos los demás equipos de la competencia inglesa.

Los dos equipos salieron con su formación habitual: el clásico 4-2-3-1 que reina en el fútbol moderno. El Chelsea puso al siguiente once: Curtois; Azpilicueta, Chaill, Terry, Ivanovic; Cesc Fábregas, Matic; Oscar, Hazard, Willian; Diego Costa. El Swansea paró a estos jugadores: Fabiansky; Taylor, Williams, Fernández, Naughton; Ki, Shelvey; Montero, Sigurdsson, Ayew; Gomis.


El partido inició con el Chelsea presionando alto y buscando hacerse dueño de la pelota. Sin términos medios, lo que se veía era un fútbol dinámico de parte de los dos, un ida y vuelta a puro ritmo en los primeros minutos. La idea del visitante era no dar un solo paso atrás, asfixiando al Chelsea con sus tres mediapuntas y su delantero centro. Fue Gomis el que tuvo la primera tras un buen tiro de esquina ganado por un Montero que se mostraba muy activo.

El volante ecuatoriano le hacía la vida imposible a Ivanovic y Cahill tenía que salir en su auxilio constantemente. Los de Mourinho salían con mucha paciencia, construyendo de a poco hasta el mediocampo y tratando de explotar por las bandas con Hazard y Willian. Cesc habilitó a Costa con un pase fino entrelíneas, pero el delantero no pudo superar al portero ni habilitar a Hazard que picaba a su costado.

El Chelsea era eficiente en sus triangulaciones a un toque por las bandas. Así lograba sacar de atrás a los centrales del rival y luego utilizar los espacios creados. Ivanovic buscó desde lejos a los 10' pero su disparo salió demasiado alto como para inquietar a Fabiansky. Ayew jugaba suelto, cerca de Sigurdsson, como creativo y siempre se mostraba libre para recibir frente al área. Montero aprovechaba la buena labor de su compañero e iba y venía por la banda sin resistencia de un desconocido Ivanovic. 

Ayew conectó con Shelvey, este desbordó y su centro bajo fue controlado por Curtois con solidez. Los dos lados trataban bien a la pelota, que iba con velocidad y al ras del piso. Las acciones estaban balanceadas, pero de a poco la presión estilo Mourinho con cinco jugadores hizo que el Swansea perdiese prolijidad a la hora de salir. Los dos laterales del local subían constantemente, buscando llenar las bandas armando pareja con los extremos. Costa seguía suelto adelante, pero no mostraba su mejor forma física, respaldando a quienes sostenían que le faltaba tiempo para recuperarse del todo. 


El milagro para el local llegó a los 15' luego de un blooper de los centrales: pelota en profundidad de Shelvey que ni Cahill ni Terry lograron leer - no era tan complicada-, le quedó a Gomis pero el francés tardó una eternidad ante Curtois y entre Terry y Cahill pudieron enmendar un error grosero. En la jugada siguiente, Curtois tapó muy bien un violento remate de Ki, dejando en claro quien es el mejor arquero del mundo junto a Neuer. 

La respuesta del Chelsea llegó en forma de contragolpe, como no podía ser de otra forma, pero Fernández se jugó la piel y cortó a Costa justo antes de que rematase dentro del área. Las dos duplas centrales estaban llevando adelante un duelo intenso, muy áspero de a ratos, en el círculo central. Los Blues lograron superar el shock y comenzaron a crecer de nuevo, con más velocidad y voracidad ofensiva para plantarse en 3/4 de cancha. Oscar avisó con un buen tiro libre desde el costado que nadie llegó a empujar mientras cruzaba el área chica. 

El Swansea había perdido volumen en ataque, pues Sigurdsson no estaba preciso y Montero sufría la falta de pases largos para explotar su gambeta en velocidad. Y a los 22' estalló Stamford Bridge: tiro libre desde el vértice del área, fina ejecución de Oscar - potencia y efecto justos-, Cahill amaga a tocarla y la pelota entra pegada al palo lejos de Fabiansky. Un golazo para un 1-0 que parecía destrabar un desarrollo más bien peligroso para el campeón. 


De inmediato, los de Mou olieron sangre y se lanzaron a liquidar el pleito. Su rival se vió contra su arquero muy rápidamente y Hazard comenzó a gravitar mucho más. En una formación que pasó a ser un 4-2-2-2, el mejor jugador de la EPL pasada se sintió más en su zona, acompañando a Costa arriba sin posición fija. 

Hazard-Willian-Fábregas y un centro rasante que nadie pudo empujar al gol. Shelvey y Ki se veían superados por primera vez en el partido, ya no cortaban los avances del Chelsea y por eso se le hacía fácil Cesc y a Matic generar juego. Montero desbordó de nuevo tras varios minutos de pura lucha y se centro fue sensacional: Gomis cabeceó cruzado, como indica el manual, y Curtois le ahogó el grito. Pero Ayew tomó el rebote y cayéndose se sacó de encima a sus dos marcadores en el área chica con una pisada exquisita y puso la pelota bien lejos del arquero. Un 1-1 que cayó como balde de agua fría en un estadio que hace varios minutos se encontraba pensando en quien sería la próxima víctima. 


Pero el partido no era uno para corazones frágiles, pues en la jugada siguiente Hazard entró por el medio, abrió con Willian y el brasileño remató casi sin ángulo y muy tapado. Para su suerte, la pelota se desvió en Fernández y se coló por detrás de un descolocado Fabiansky. La primera dosis de suerte del Chelsea llegaba muy temprano, para decretar el 2-1 y tirar abajo el buen trabajo del Swansea. 

Costa hizo trabajar a Fabiansky tras una jugada fallida, que debió dar un manotazo para evitar complicaciones. Montero era el eje de juego en el visitante, su sociedad con Shelvey se veía aceitada tras varios minutos de impasse. El ecuatoriano desbordó a pura velocidad y forzó a Curtois a una respuesta impresionante para mantener la ventaja. Otra corrida del mediapunta terminó en un centro mal rematado por Naughton, pero que evidenciaba algo extraño en una escuadra de Mourinho: la defensa no funcionaba, estaba lenta y sin coordinación. 

Cuando el mediocampo lucía parejo nuevamente, Ki debió salir por un tirón. En su lugar entró Cork mientras el primer tiempo estaba terminando. El Chelsea buscó cerrar el partido, pero sus avances si bien fueron muchos, no tuvieron demasiada precisión a la hora del pase final. 


La segunda mitad tuvo como protagonista excluyente a Montero, que con sus arranques, piques al vacío y regates sobre la banda terminó de confirmar que había logrado hacer desaparecer a Ivanovic y a Cahill (que no es poca cosa). Gomis anticipó en el primer palo a la salida de un tiro de esquina y Curtois volvió a erigirse como el salvador de los suyos. 

Shelvey dejó solo a Gomis con un pase largo fenomenal a espaldas de los centrales y Curtois en 53' tuvo que salir a cortarlo dentro del área con una violenta entrada. Roja directa, penal y muy buena ejecución de Gomis para dejar a Begovic - ingresó por Oscar- sin respuestas en su debut. El 2-2 le sentaba bien al partido y los dirigidos por Garry Monk se dieron cuenta que podían hasta ganarlo si seguían jugando así de bien.

El Chelsea tomó una decisión audaz y jugó al mano a mano, dos pasos adelante en campo rival, exponiéndose al desastre. La defensa del visitante ahora estaba bien plantada y los volantes y mediapuntas agrupados en el centro para robar y salir de contraataque. Los espacios empezaban a aparecer, algo que a Montero lo beneficiaría aun más. Begovic salvó ante el volante, que recortó hacia el medio y sacó un misil que probó los reflejos del recién llegado. 


Hazard enloquecía a su entrenador, porque no se tiraba a la banda y así convertía en nulas las opciones de ataque de su equipo. Montero armó otra enorme jugada por el costado, ingresó al área y fusiló sin piedad a Begovic, que una vez más demostró porqué fue pedido con tanta insistencia por Mourinho. En el córner siguiente, el portero evitó el gol olímpico con un salto muy oportuno. 

En casi 65', el dominio del visitante era absoluto y el Chelsea atinaba a resistir el bomabardeo y rezarle a Costa y a Hazard. El problema era que los dos arietes lucían cansados y encima estaban a años luz del resto de sus compañeros. Shelvey cometió una falta innecesaria cerca del área e Ivanovic de cabeza casi pone el tercero para los Blues. El talentoso mediocentro se redimió en la siguiente acción con un buen pase para Taylor, que centró para Gomis y este definió muy bien. Lamentablemente estaba apenas adelantado, una buena decisión del línea pero que bien podría no haberlo cobrado y nadie hubiese dicho demasiado por lo ajustada que fue la jugada. 

Mourinho veía como sus diez jugadores estaban siendo peloteados por un muy buen Swansea, que con su libreto e idea claras, se había adueñado del partido. Montero sintió el desagaste y dejó su lugar a Ruthledge, que a la primera que tuvo hizo trabajar a Begovic con un disparo cruzado tras recibir de Shelvey por la banda. Era extraño ver a Matic y a Cesc inmóviles, sin presionar ni exigir a sus rivales, una zona de libre paso que Shelvey aprovechaba al máximo en cada pelota. 

Willian encaró por el medio, en un ataque de verguenza deportiva, tocó corto con Hazard y este desbordó a pura gambeta. Su disparo a quemarropa fue enviado al tiro de esquina por un Fabiansky bien colocado que llegó a cubrir con lo justo el primer palo ¿La nota de color? Fue su cara la que evitó un tercer gol del Chelsea que habría sido injusto. 


Zouma entró por un flojo Cesc, en un movimiento lógico pues al ser un volante 100% de marca este joven talento liberaría a Matic y le daría mayor presencia al dúo central. Éder ingresó por Gomis, en un cambio de torre por torre, debut del portugués en su nuevo equipo que por estilo de juego es ideal para sus características. Ayew remató con potencia pero sin tanta dirección y Begovic puso las manos de nuevo para llevar tranquilidad a su lado. 

A los 83', demasiado tarde, tuvo su debut oficial Radamel Falcao. Tomó el lugar de Willian para refrescar el ataque y ganarlo con su velocidad en los minutos finales. Quedaba configurado un 4-2-1-2, nada de resguardarse atrás ni poner una muralla en el mediocampo. Fue bueno lo hecho por el colombiano en el ratito que jugó, se complementó bien con Hazard y lo hizo crecer para armar un intercambio de golpes que duró hasta el pitazo final. Lo tuvo el colombiano tras una buena jugada del belga, pero al estar demasiado tapado le entró mordido a la pelota que terminó en manos de Fabiansky. 


El Chelsea mostró una imagen ambivalente en su estreno por Premier League. El estilo sigue siendo el mismo, pero hay un giro audaz en Mourinho que tendrá que ser analizado en caso de seguir a lo largo de la temporada. Es bueno que aún en una performance irregular el entrenador busque poner jugadores ofensivos - sin perder su mentado equilibrio, si no miren el ingreso de Zouma antes que el de Falcao- y empujar hacia adelante hasta con un hombre menos. Cuando tuvo la pelota, logró ser fluido y paciente, e hilvanó muchos ataques en el tramo que lo vió como dominador del partido. Presionó alto con inteligencia y solidaridad y funcionaron las rotaciones posicionales en la fase defensiva. Lo que no estuvo bien quedó a la vista: la defensa fue un desastre, mostrando que es necesaria una renovación de manera urgente, más allá de que a estos pesos pesados les queden varios años de cuerda. También fue preocupante el bajo nivel de Fábregas y lo flojo que estuvo el mediocampo a la hora de contener y recuperar durante gran parte de los 90'. Se espera que el español se acomode de a poco y regrese a su mejor forma, pero los desajustes tácticos son algo que no suele verse en un equipo dirigido por el portugués y que deberán ser solucionados en el corto plazo porque si no las sorpresas no van a tardar el llegar. 


Del lado del Swansea, se ve una clara continuidad estilística, con la pelota siempre al ras del piso y un equipo que en los módulos de recuperación, creación y ataque tiene material de sobra como para salir de la mitad de tabla. Estará en ellos mismos el convencerse de que pueden y regresar pronto a la competencia europea. Shelvey y Ki son una pareja sólida con experiencia y capacidad para capear cualquier temporal. Montero exhibió un nivel que hasta el momento permanecía oculto, dejando muy buenas sensacione y avisando que este puede ser el año de su explosión en la EPL. Ayew tuvo un muy buen debut, pero no estuvo bien acompañado por un apagado Sigurdsson que debe lograr balancear su talento con sus baches durante el partido. Gomis sigue siendo un arma letal arriba y la llegada de Éder es una buena noticia tanto en caso de buscar recambio o de acompañar al francés.Tal vez anotarlos como candidatos sea algo apresurado, pero si logran regularidad y no tener demasiadas lesiones a lo largo de la temporada, tranquilamente le pueden dar un buen susto a cualquiera que se les cruce en su camino. Si no, pregúntenle a un equipo llamado Chelsea y a un tal José Mourinho.